
El año nuevo tiene una energía muy particular, que te invita a asumir nuevos retos, a hacer cambios, a romper con el pasado. Muchos y muchas, desean el amor, lo tienen cerca, pero están inmovilizados. Hay mucha gente temerosa, quizás marcada por experiencias anteriores, que son renuentes a abrirse a las oportunidades de cambio que la vida nos brinda a todos, y como este es un fenómeno frecuente, lo traigo a las líneas reflexivas de este blog.